El misterioso espectador de la Maestranza

El concierto en el teatro de la Maestranza de Sevilla dentro de su temporada de abono tuvo un éxito espectacular. La sinfonía de Dvorak, Redes y las danzas de Ginastera sonaron a la perfección .
Y la verdad decir que también desde dentro de la orquesta se notaba una motivación especial que transmitía también dirigiendo el maestro Hernández Silva. Quizás por el hecho de que es la primera vez que la orquesta actuaba invitada a una temporada de abono que no era la nuestra de Córdoba, en un sitio importante y con un programa plenamente protagonista orquestal donde todos se podían lucir a gusto tocando en un auditorio de primera clase que tanto echamos de menos en nuestra ciudad.


Total que el concierto gustó mucho al público que aplaudía con ganas y hasta que tuvimos que tocar el bis tradicional de las grandes ocasiones, el preludio de la zarzuela, el Bateo.

Todo el mundo aplaudía y disfrutaba con el concierto... sí, pero resulta que en las primeras filas solitarias destacaba un señor de mediana edad acompañado por su mujer, que con una cara de circunstancias como medio a disgusto ,se le notaba raro y no aplaudía casi nada en los finales de obra. Como era el único que no aplaudía pues destacaba de entre todo el público, y enseguida fue tema de conversación entre algunos compañeros que empezamos a fijarnos en él.

Al finalizar el bis y entre el ambiente apasionado del público, el misterioso espectador esbozó también un atisbo de aplauso, así como si esto sí que le hubiese gustado un poco...,menos mal. Aunque fue algo testimonial y parecía que tenía ganas de que acabase el concierto, pero como vio que nadie se iba todavía, pues tuvo que quedarse sentado hasta el último saludo del maestro y la salida de la orquesta.

La verdad que yo entre bromas decía que podía ser un crítico de esos importantes que no se quieren dejar influenciar por el público...., y bueno, resulta que como me picaba un poco la curiosidad he estado esta mañana mirando en el google y por casualidad he encontrado publicada en un periódico una foto de uno que se le parece un montón.