Exite Dios ?

Cuando uno escucha y profundiza un poco en alguna de las grandes obras maestras de la música religiosa, capaces de sensibilizarnos por la fuerte expresión que la música unida al canto y a la intensidad del texto logran transmitir, pues acaba muchas veces reflexionando interiormente, porque todo ese conjunto despierta sentimientos y sensaciones especiales.


 Y sobre todo en las obras de Requiem, misas de difuntos, etc, donde la figura de la muerte es la protagonista, cuando además evocan en cada uno momentos dolorosos, o preocupaciones futuras. Porque ya sabemos que la muerte es inevitable y cuando somos más jóvenes lo vemos como algo lejano que no nos afecta, pero a medida que va pasando el tiempo, vamos teniendo más experiencias de gente o familiares que se nos han ido y a nosotros mismos se nos va acercando el momento, vamos siendo cada vez más conscientes de lo que nos tocará pasar y nos vamos sensibilizando con todo lo que rodea a esa última experiencia en la vida.

Por eso al escuchar esa música ligada a un texto tan intenso que pone a veces los pelos de punta, acabamos en el eterno dilema de las creencias sobre nuestra existencia. ¿Cual es el sentido de mi vida?, ¿adónde vamos después de la muerte?, ¿existe Dios?...

El requiem alemán de Brahms es una de esas obras que llegan a calar hondo. Realmente no fue pensada para seguir la pauta de la misa de difuntos en la iglesia como por ejemplo el famoso requiem de Mozart, sino que es como una canto dedicado al recuerdo de su madre en donde el compositor nos hace reflexionar sobre la vida, la muerte y la resurrección.

La escucharemos dentro del abono de temporada de la orquesta de Córdoba el 17 y el 18 de Junio 2009 a las 20.30 en el Gran Teatro.