Las causas del mareo

El marearse en el autobús o en el coche suele ser un fastidio.
Observando a la gente te das cuenta de que algunos son capaces de leer, hablar, mirar hacia atrás y hacer de todo mientras  que otros necesitamos por lo menos tener la vista fija en la carretera y mirar adelante.

Las causas del mareo se llaman cinetosis, una palabreja curiosa. Porque en realidad viene a estar relacionada con la energía cinética y la percepción que tiene nuestro cerebro del movimiento. Cuando le llegan informaciones de inercias que no sabe localizar, comienza el mareo. Al viajar por ejemplo, dentro de un autobús, estamos por un lado viendo la velocidad pero no sintiéndo realmente con el cuerpo ese movimiento al estar tranquilitos sentados, ni pudiendo tener control sobre él, ya que vamos como elementos pasivos del autobús.

Por eso cuando conduces nunca te mareas. Porque tú estás dirigiendo el volante y controlando el coche, sabiendo hacia dónde te mueves cuando aceleras o frenas, y al decidir lo que haces, ya estás también preveyendo las causas y el cerebro te va preparando para lo que va a pasar, mientras que el pasajero siente todo eso pero cuando ya ha ocurrido. Ese pequeño desfase es el que nos hace marearnos.

Las soluciones típicas que se dan para evitar marearse, son mirar hacia delante y tratar de imaginarse conduciendo. Otra ejercicio es intentar levantar brazos y piernas para tratar de que el cuerpo controle las sensaciones. Es decir dejar de ser pasivo del movimiento a intentar que nuestro cuerpo lo asimile.

De todas formas cada cual con sus propias experiencias acumuladas es más o menos propenso a marearse. La gente que viaja mucho en autobús, al final acaba por asumir ese movimiento pasivo como normal, pero los que acostumbramos a conducir sintiendo las cuatro ruedas del coche y sus inercias, tenemos más tendencia a marearnos con facilidad.

Es que estos viajes en autobús dan para muchas reflexiones...:)

Saludos
Diego