Protección para el puente

Los apoyos de las cuerdas sobre el puente llegan a formar con el tiempo unos surcos en la madera que van haciendose cada vez más preocupantes.
Esto pasa sobre todo con la primera cuerda, un hilo de acero muy duro y  fino y que va literalmente cortando el puente como un cuchillo, al soportar tanta presión.

Lo malo es que, la posición de las cuerdas va modificándose con respecto al diapasón lentamente y no nos vamos dando cuenta hasta que ya es demasiado tarde. También porque cuando los surcos son evidentes, implican necesariamente un cambio del puente con el trasiego que eso significa, y muchas veces se va uno adaptando.

Probando con diferentes materiales, buscando algo que se pueda trabajar, que sea lo suficientemente pequeño, resistente y que no cueste nada, conseguí al final encontrar la solución. Un trozo de chapa de la anilla de una lata. Más resistente que el cuero y más manejable que la madera.

Podemos cortar con unas tenacitas la chapa , darle la forma adecuada para que proteja bien la zona, doblarla y dejarla bien fija.

Al principio la cuerda se mueve un poco hasta que coje la postura, y el sonido también llega a ser ligeramente diferente por el metal, pero todo llega a quedar perfecto en cuanto pasan unos días y se acopla todo bien. Incluso hasta mejora la potencia porque quitamos la protección de plástico que quieras que no, siempre algo disminuye las vibraciones que se traspasan al puente.


La solución perfecta para aguantar un montón de horas de estudio y de trabajo.

Saludos, Diego.