Requiem de Mozart en San Agustín


El Requiem de Mozart sonará en la iglesia de San Agustín de Córdoba este viernes 28 de octubre a las 20.30. Acompañado en esta ocasión del "exultate Jubilate", también de Mozart.

Es una obra que aunque es muy conocida siempre resulta especial por las circunstancias que la rodearon, aparte de que la muerte en sí, siempre es un tema imponente.
Mozart compuso este Requiem mientras él mismo se moría, hasta el punto de que como sabemos lo dejó incompleto y tuvo que ser su alumno F. Sussmayer el que lo acabase, después de que la mujer de Mozart Constanze se lo pidiese, ya que había una importante suma de dinero en juego y la situación económica de la familia Mozart era muy penosa.

Para acabar esta obra maestra, Sussmayer se basó en las notas escritas que había dejado Mozart y se supone que también en las instrucciones orales que le dio su maestro en su mismo lecho de muerte, con lo que pudo terminar de orquestar y de escribir toda la partitura.
Hay una eterna polémica para intentar dilucidar lo que es de Mozart y lo que no, porque aunque Sussmayer intentó no alterar las ideas de Mozart, es también evidente que la partitura no estaba terminada, sobre todo en lo que se refiere a la parte de la orquesta y cuando uno la estudia un poco se da cuenta de que por ejemplo, hay muchas estructuras rítmicas iguales sobre secuencias armónicas que duran muchos pentagramas, ideas que aparecen repetidas en diferentes partes, el final es como el principio y el kirie....y hay muchas dudas sobre si el Santus y el Benedictus los hizo Sussmayer de cosecha propia.

Es una obra emocionante y siempre que pasamos por el compás famoso de la "lacrimosa" donde en el original que se conserva, Mozart dejó de escribir, agonizando ya con unas fiebres altísimas hasta que murió, se queda uno imaginando la escena y la verdad que te estremece.