Limpieza por dentro

No me había quedado tranquilo después del tema del bicho y por eso me he puesto a hacer la limpieza del violín por dentro.

Con el uso del día a día es normal que vayan entrando por las efes de las tapas, polvo, resina y demás, acumulándose dentro. Además es difícil limpiarlo porque no es un sitio accesible.



Carl Flesch, conocido por sus magníficas escalas, habla también del mantenimiento del violín y de su limpieza en su famoso libro "El arte del violín".
Y el método que propone para este tema es el de rellenar el violín con arroz, moverlo de un lado a otro como una maraca para que vaya haciendo una acción abrasiva y luego ir sacando el arroz con la suciedad.

Se puede usar arroz barato del que se vende para comida de animales. Unos 200-300gr suelen ser suficientes con lo que el gasto es mínimo.


Luego se echa poco a poco por una "f" y se mueve con cuidado sin pasarse de fuerte porque podría mover el alma. Es importante por eso hacer esta limpieza con las cuerdas puestas para que presionen la tapa, y no caer en la tentación de que ya puestos, hacer una limpieza general y desmontar todo el cordal. 

También hay que pensar en que es inevitable que mientras hacemos las escalas de percusionista y nos reímos un poco con el movimiento, se nos caigan bastantes granos al suelo, y que salgan disparados por las efes, con lo que hay que ponerse en un sitio donde podamos después recogerlo todo bien y no liarla, dejando toda la casa llena de granos de arroz por todas partes.

Una vez concluido, el arroz nos deja algún que otro resto de polvillo blanco que se elimina soplando o con un trapito.

También para aprovechar el arroz, que hoy en día no está el tema como para tirar nada, pues se puede enjuagar un poco y preparárlo para dárselo de comer a nuestra mascota.

En mi caso las gallinas se han comido hoy un poco de paella violinística.

Saludos
Diego