Té verde

Tomarse una tacita de té verde viene muy bien para quitarse los típicos nervios, por ejemplo antes de un concierto, o para relajarse un poco y eliminar las tensiones que nos depara la vida.

En España somos más de beber café y desconocemos la gran cantidad de variedades y tipos de té que hay, asociándolo más como una bebida amarga que se toman los ingleses o los orientales. Yo también pensaba que no me iba a gustar y lo descubrí hace relativamente poco.


Las hojas de la planta del té se usan para hacer infusiones desde hace miles de años, y fueron descubiertas por los chinos, exportándolas después al resto.

Los dos tipos más bebidos son el verde y el negro. El verde son las hojas del té tal cual secadas y sin tratamiento, mientras que las del té negro son tostadas, adquiriendo un sabor más intenso. Y luego dentro de las variedades hay muchas combinaciones de sabores que se mezclan para mejorar el gusto y poder ir probando nuevas sensaciones.

Pero es en el té verde donde se encuentran los mayores beneficios. Ayuda a hacer la digestión, contiene los famosos antioxidantes naturales, mejora la tensión arterial, y según muchas fuentes puede ser un factor de prevención del cáncer.

La otra cuestión es que no es barato. Hay té en bolsitas envasado que puede llegar a estar bueno, pero que no tiene mucha calidad. En las tiendas de té especializadas encuentras muchos sabores y un té excelente pero que cuesta bastante y suele rondar los 50-60 euros por kilo. Aunque parece mucho, claro en realidad se toman pocos gramos, pero el precio está ahí. 

Te verde del Carrefour

Para estos tiempos de crisis encontré en el Carrefour un té muy bueno en latas de 100 gramos que sale por 3.50 euros. Hay dos sabores uno de té verde con fresas y otro de té negro llamado "sueños de siena", con almendras y canela.
Los dos están muy buenos.

El té verde como digo más relajante mientras que el negro al tener más dosis de teína te despierta y te espavila.
Dependiendo de la sinfonía y del concierto puede ser bueno un tipo u otro.