Cine de verano

Después del grandioso concierto de música de cine en el Góngora, al más puro estilo de Hollywood con su alfombra roja y todo, me entró la curiosidad por ver alguna película de las que habíamos tocado su banda sonora y que se te va quedando con la melodía en la cabeza.

Son todas películas recientes. "Dark shadows", "Dont be afraid of the dark", "Priest"...

Escuchar música hecha para el cine resulta casi siempre espectacular, porque al ser su fin el enfatizar las emociones de la película, está llena de una gran expresión, dinamismo y fuerza concentrándose todo en unos temas que apenas duran unos pocos minutos. El resultado final es de una gran calidad, ya que además está muy bien orquestada y aprovecha todo el potencial de la orquesta sinfónica.

Esto que parece tan fácil es en realidad muy difícil. Lograr conjuntar alguna emoción para un compositor es un gran reto, y de hecho ya lo vemos en el día a día de las obras contemporaneas, de las que podríamos decir que pocas se salvarían de la quema.

Para relajar un poco el ajetreo del fin de semana me puse a ver la de "Sombras oscuras", que era la que más conocía por haber visto el trailer y me hizo gracia reconocer enseguida la música y poder por fin asociarla a la acción.

El inicio con la escena de la chica que se acerca al precipicio mientras suena la música le da una fuerza tremenda. Fue casi lo que más me gustó.

Por lo demás, pues es la típica película americana juvenil en torno a una historia de amor con dos rivales femeninas, la buena y la mala, que se enamoran locamente del protagonista de turno, pero esta vez condimentándolo todo dentro de la temática de los vampiros y de las brujas que siempre le dan un toque de misterio y de fantasía al argumento.

Trailer de "Dark Shadows" en el youtube

El final es el de siempre, claro, pero bueno, te sirve para pasar un rato entretenido en familia.