Calentito en invierno

Ya llegan los fríos y con ellos las preocupaciones para mantener nuestra habitación caliente, porque entre lo de las bajadas de sueldos y las subidas de los costos de la energía cada vez se pone más difícil cuadrar las cuentas para poder pasar el invierno.

Elegir el sistema de calefacción se convierte por eso casi en una duda existencial, y hay muchos métodos, pero todos tienen en común una preocupación...el dinero !


Uno de mis hobbys es la energía solar, y varios me preguntais para poder utilizar la energía del sol gratuita en un sistema de calefacción para la casa. Porque realmente es posible, y técnicamente se podría llegar a tener,  pero también hay que saber que tiene un alto coste.

El principal problema es que en una hipotética instalación de calefacción por energía solar, justamente cuando más necesitamos calentar la casa es cuando menos sol hay. En invierno con pocas horas de luz y muchos días nublados o lluviosos con un frío que pela. En estos casos un colector solar térmico normal tiene poco rendimiento y no es suficiente para calentar ni siquiera un pobre radiador pequeño.

Calefacción por suelo radiante
De todas formas los más testarudos en querer montar un sistema de calefacción por energía solar tienen dos posibilidades:

Hay una tecnología de colectores solares de vacío, que tienen un mayor rendimiento y ya están a nuestro alcance doméstico.
Poniendo unos cuantos de estos en teoría lograríamos reducir algo el consumo de una caldera de calefacción y así conseguir pagar menos en la factura del gas.

Además lo conectaríamos a un sistema de suelo radiante a baja temperatura, logrando un gran confort. Aunque para ser sinceros lo más seguro es que el sistema auxiliar asumiría casi toda la carga de calor y los paneles estarían prácticamente de adorno. Porque como digo, cuando más lo necesitamos, menos sol tenemos y en nuestro clima cordobés tan variable, lo mejor sería planificar o remodelar nuestra vivienda como una casa solar pasiva con un buen aislamiento.

La segunda opción es organizar un sistema eléctrico fotovoltaico a lo bestia que nos cubra la potencia necesaria, o por lo menos una buena parte.
En este caso tendríamos una instalación que también nos serviría en verano y todo el año dándonos energía eléctrica gratis para los demás aparatos domésticos.


Y aunque parezca mentira, la idea no es tan descabellada. Los costos de los paneles fotovoltaicos van bajando y la tecnología va mejorando. Hoy en día podemos conectar una instalación solar al enchufe de nuestra casa y con ello poder reducir mucho o casi anular la factura de la luz según el número de paneles que pongamos.

Además gracias a los nuevos sistemas de conversión de energía eléctrica solar ya no necesitamos cambiar los electrodomésticos ni andar como si estuviésemos en un camping de los años 60 :).

El poder tener electricidad gratis para el consumo de nuestro hogar va siendo cada vez más fácil y posible.