Tecnología siglo XXI

Uno de los materiales de alta tecnología que se usan en la fabricación de muchos productos es la fibra de carbono.
Por su ligereza y resistencia se utiliza en multitud de campos. Coches de fórmula 1, las alas de los aviones, barcos, cañas de pescar, las bicicletas....

Y ahora ya están a nuestro alcance los arcos de fibra de carbono.

Al igual que en los automóviles o en los aviones, el arco del violín y de todos los instrumentos de cuerda en general, tiene que ser muy resistente, pero con un cierto grado de flexibilidad.

Arbol pernambuco
Tradicionalmente se fabrican con la madera de pernambuco, una especie de árbol tropical de Brasil de crecimiento muy lento, que forma en sus ramas esta madera de color rojizo que llega a ser muy densa y dura, pero con las justas proporciones para que se pueda curvar ligeramente sin que se rompa y hacer el palo fino que luego será el futuro arco.

Una calidad que da la madera además es el sonido dulce y armonioso que produce.


Pero con el tiempo y las horas de estudio intenso, a todo arco le llega su decadencia por muy dura que es la madera. El nuevo material de fibra de carbono trata de añadir un extra a la longevidad de la madera. El arco es mucho más robusto y se puede exprimir hasta la máxima sonoridad.

Al principio da también la sensación de ser más pesado, aunque luego en la báscula comprobamos que pesa lo mismo que uno de madera, o incluso menos. La causa de esto es aparte de la psicológica, el que tenga el punto de equilibrio un par de milímetros más o menos hacia el talón.

Es también un arco muy exigente.  Cuesta hacerse con él al principio y por eso mucha gente lo rechaza. Al ser más capaz, podemos apretar más y nos cansamos más, con lo que hace falta un buen estado de forma para poder sacarle el máximo partido y necesita de un brazo rápido. Nos podemos pasar horas tocando a toda pastilla sin problemas ni remordimientos. 

Pero tiene también el inconveniente de que es un poco menos flexible que el arco de madera, con lo que los golpes de arco suaves tipo corcheas picadas de Mozart requieren un mayor control y adaptación a las nuevas sensaciones.

detalle de la fibra de carbono

El otro punto de discusión en contra de los arcos de fibra de carbono es que su sonido no es equiparable en belleza al de los de madera. Esto puede ser seguramente debatido por los expertos, pero yo creo que también entramos más en el campo de lo maniático y de lo mental que otra cosa.
Estoy seguro de que sin verlo, no podríamos distinguir la diferencia de sonido de un violinista tocando con un arco o con otro.

El precio es también un poco mayor. El material de fibra y la tecnología son caras, pero con un rango de 80 a 300 euros ya encontramos arcos buenos que podemos probar sin apuros.

Como en la madera hay muchos acabados. Simple, con plata, con oro, con talón de hueso, de ébano y todas las combinaciones posibles...

En fin, yo la verdad estoy contento con este y de momento me siento muy a gusto.

Además está muy bien probar nuevas cosas y cambiar de vez en cuando de arco para que nuestra técnica evolucione y no caer en la rutina.

Saludos
Diego