Concierto en la calle

Por primera vez en 20 años hemos salido a la calle para protestar contra los recortes que nos afectan profundamente y que ponen en peligro la labor que con la orquesta de Córdoba venimos haciendo para llevar la cultura a todas partes representando a nuestra ciudad.

Porque la cultura no tiene que ser sólo para unos privilegiados que puedan pagarla, sino que tiene que estar al alcance de todos. Y es un deber el llevarla a todas partes para poder conseguir una sociedad mejor.


Porque hay dos formas de solucionar las cosas.

La fácil que es la que nos proponen, echando a la gente a la calle, creando más paro subiendo impuestos,  asfixiando la economía y llevándonos a la miseria.

Y la difícil. Aumentando los ingresos de las administraciones generando recursos con el potencial humano y material que tenemos y llevando la riqueza a los ciudadanos para que la economía funcione.

Pero los políticos tanto unos como otros escogen siempre la primera opción cuando gobiernan y hablan mucho de la segunda antes de las elecciones. Aunque se definan sobre el papel como de ideología progresista humanizante o para que los que piensan en una solución liberalizadora de los mercados económicos como motor del progreso.
La verdad que luego da lo mismo. Es un poco frustrante.


Este dia fuimos primero a la sede de la Junta de Andalucía, y nos colocamos a sus puertas. Hacía un frío congelador y empezaba a llover, pero a pesar de todo pudimos hacer sonar la música que acabó emocionando a todos por lo simbólico del acto.

La música es capaz de potenciar las emociones

 

 Manifiesto reivindicativo de la Orquesta de Córdoba


Necesitamos informales de la preocupante situación en la que nos encontramos por causa de la Junta de Andalucía que ha decidido rebajar, unilateralmente, su aportación anual.

Como socios al 50 %, no pueden modificar su aportación sin contar con la aprobación de nuestro Ayuntamiento, que si no lo remediase, supondría una reducción total del presupuesto en torno al 25 %. Esta desmesurada reducción sería el golpe de gracia de esta Institución Cultural de nuestra ciudad y supondría la andadura de un camino sin retorno que sería el último movimiento de esta sinfonía de más de veinte años que les hemos brindado.

Nuestro Ayuntamiento, oficialmente, no se ha posicionado al respecto, pero esperamos que, al igual que en otras ciudades andaluzas, como Sevilla, Granada o Málaga, no acepten pasivamente la decisión de la Junta de Andalucía y defiendan su Orquesta y todo lo que ella representa como patrimonio cultural y como embajadora de nuestra ciudad.

Si esto no se remedia, de nada servirán los esfuerzos que este equipo humano que es la Orquesta de Córdoba viene sobrellevando como resultado de los recortes que hemos sufrido en años anteriores, como bajadas salariales, congelación de la antigüedad, modificación de las condiciones de trabajo o vacantes sin cubrir en la plantilla, entre otros.

No queremos ser objeto de confrontación política, solo queremos que nos permitan desarrollar nuestro trabajo con dignidad y que podamos seguir ofreciendo por y para Córdoba una mínima calidad en todos nuestros proyectos.

Apelamos a la Junta de Andalucía y al Ayuntamiento de Córdoba para que tengan la responsabilidad y la sensibilidad necesarias para que, independientemente de los colores de su partido político, sean capaces de llegar a los acuerdos necesarios para que Córdoba no pierda a su Orquesta.