Escribir mensajes secretos con notas musicales

Hay una forma de codificar un mensaje secreto con música, como hemos visto en los didácticos de esta semana, y es siguiendo la notación musical anglosajona, basada en las primeras letras del abecedario.

Cada nota corresponde a una letra, según este esquema:

A - La
B - Si
C - Do
D - Re
E - Mi
F - Fa
G - sol

Pero, por qué hay esas diferencias entre el sistema musical latino y el anglosajón ?



En realidad el inicio de la escritura musical viene  de las primeras culturas humanas, después del origen de la escritura de la palabra hablada, pero las primeras pruebas tangibles de que existía una notación musical estructurada y definida que se correspondía con las notas que conocemos hoy en día, son debidas a una columna griega encontra en una tumba.

En esa columna había escrita una melodía dedicada a la mujer enterrada allí por su marido.
 Es el epitafio de Sílicio, datado del siglo I con textos y notas musicales labrados en la piedra según el alfabeto.

Gracias a esta pequeña "trajedia griega", sabemos que las notas se escribían según el abecedario para definir su altura más aguda o grave.

Esta es la primera canción escrita de todos los tiempos que se conserva .

 Transcrita a nuestra nomenclatura actual sería así:



Posteriormente, los romanos adoptaron también este sistema griego para escribir la música y con ello toda Europa y parte de Asia a trevés de la expansión del imperio romano.

Así llegamos al 330 d.C., donde las continuas luchas, guerras, crisis y preocupaciones por la supervivencia hundieron a toda la sociedad en un oscurantismo prácticamente absoluto. El único objetivo de la gente era sobrevivir y la cultura como siempre pasa en los tiempos problemáticos fue transmitiéndose con dificultad y evolucionando lentamente.

Las canciones se transmitían oralmente o estaban asociadas a los cultos religiosos cristianos, escritas por los monjes y aunque hay discusión por los expertos estudiosos en torno a este punto, se fue mezclando un poco de todo con una nueva influencia que venía del Islam.

Los musulmanes, seguramente a su vez también contagiados por las culturas romanas de asia acabaron escribiendo su música segun el alfabeto, en árabe.



A partir del 711 d.C., con el principio del desembarco árabe en Tarifa, comenzó la islamización del sur de Europa, surgiendo todas las problemáticas de invasiones y de luchas también entre culturas. Es muy interesante buscar en la historia de la música la continua simbiosis que se producía entre los periodos de conquistas - reconquistas, tomándose elementos de unos y de otros con los que se intentaba colonizar culturalmente a la sociedad, por medio de la religión y de la música que iba asociada a ella.

Así los monjes cristianos, fueron empezando la escritura de los cánticos litúrgicos mezclando tradiciones que por la fuerza política de la guerra se habían arraigado entre las generaciones, con el intento mismo de reconquista del cristianismo.

Sobre el 800 d.C. un monje benedictino Pablo el diácono escribe un himno a San Juan a la manera de los cánticos árabes que usaban las notas musicales al inicio de cada verso, pero con ese objetivo de reconquista cultural para cantarlo en la misa.
Es el "Ut queant laxis", que durante casi 200 años se acabaría difundiendo como el Hit Parade medieval.

Pero fue otro monje benedictino Guido de Arezzo, considerado el padre de la escritura musical actual latina, el que teorizó este himno a la partitura empleando un tetragrama de cuatro lineas y renombrando las notas según las primeras sílabas de cada estrofa.

--> UT queant laxis
--> REsonare fibris
--> MIra gestorum
--> FAmuli tuorum
--> SOLve polluti
--> LAbii reatum
--> Sancte Ioannes

Este sistema tuvo mucha aceptación, y por su sencillez supuso todo un éxito y acabó implantándose.


Ya sólo faltaba ir puliendo algunos detalles. La creación del pentagrama definitivo, el cambio de la nota Ut, por Do, para facilitar el canto y evitar los problemas de pronunciación que para los latinos suponía la "t", y la definición de la nota "Si" por el último verso del Sancte Ioannes.

El paso de los siglos y la llegada del Renacimiento daría lugar a la nomenclatura clásica actual que es la que mantenemos todavía.

El método de escritura musical inglés.


Los anglosajones por otro lado, a los que toda esta historia de luchas islámicas y reconquistas culturales les pillaban un poco lejos, unido a las revoluciones religiosas del protestantismo que ya se estaban cuajando, decidieron seguir con la escritura notacional alfabética .
A, B , C , D , E , F , G

Por eso, ellos aislados en sus islas Británicas, siguieron con su método que pasó a ser llamado el sistema de notación inglés. Y gracias a esa mentalidad conservadora inglesa, embutida en su propia visión del mundo, consiguieron permanecer alejados de cualquier influencia por la reestructuración que se estaba llevando a cabo en el resto de Europa.

La posterior anglosajonización del mundo moderno ha hecho que este sistema siga vigente todavía.