Origen de las cruces de Mayo

Por estas fechas tenemos en Córdoba la fiesta de las cruces.
En determinados sitios se monta una Cruz adornada con flores y mobiliario pintoresco, creando un bonito pequeño rincón que sirve de excusa como punto de encuentro para montar un chiringuito-bar y pasar el rato.



En torno a las cruces se ha creado todo un mundo de historias para aprovechar la coyuntura. Desde el concurso municipal con premios, hasta obtener recaudación para las Hermandades de la Semana Santa, organizaciones sociales y demás, por las consumiciones en las casetas.

Por lo visto esta costumbre de las cruces de Mayo es una de las más antiguas de nuestro calendario de fiestuquis

Ya antes de la llegada de los romanos existía entre los pueblos ibéricos una costumbre pagana de reunirse en torno a un árbol o palo, adornarlo con flores y celebrar la llegada de la primavera con una buena fiesta.

Con la implantación del Cristianismo a través de su Iglesia, se fue adaptando lo del árbol a una Cruz para reforzar la estructura culturizante de la religión a través de las costumbres populares que no se podían eliminar.

Y así se consiguió reeducar a la plebe en la dirección correcta de celebrar las cosas en el ambiente adecuado a las cruces y demás símbolos religiosos.

En realidad la idea de la cultura humana sobre cómo los poderes de turno tienen que ir mentalizando a sus adeptos a través del ocio no ha cambiado mucho a lo largo de la historia. Hoy en día los métodos se van modernizando y cambiando las plataformas pero el transfondo y la intención siguen siendo los mismos.