Hacer churros light en casa sin mancharse

Hacer churros en casa es bastante complicado y sobre todo engorroso, porque primero es necesario hacer una masa pegajosa que luego lo mancha todo y deja un montón de cacharros para fregar después.
Y segundo el aceite que se utiliza para freir luego no se puede reutilizar para nada.

He encontrado una la solución para tener el mismo sabor del churro, y desayunar haciéndolos de una manera rápida, fácil, sencilla y sin manchar.

La masa para hacer churros es básicamente una mezcla de agua, harina y una pizca de sal. Muy simple, no tiene nada más. Esa masa tiene que tener una proporción justa para que se quede blanda y pegajosa.

Pero lo que realmente le da el sabor al churro es el aceite de la fritura, así que el método para hacer un sucedaneo de churro evitando todo el proceso pringoso con la masa es utilizar los mismos ingredientes pero de una forma más limpia.

El pan es agua y harina, la misma mezcla. Así que cojemos un trozo de pan y simplemente lo untaremos con aceite de oliva.

Una vez hechas las rebanadas las metemos al horno un para de minutos a 150ºC, para no pasarnos de temperatura y que se nos quemen.


Así ya tenemos nuestro churro hecho. El sabor mojado en un vasito de chocolate es prácticamente el mismo, incluso más sano, y con menos calorías.
Una forma sencilla de hacer churros caseros en cinco minutos sin mancharse